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Cuento de los eneros.

  Les contaré con esmero La historia de un infantil Un inocente pueril a quien con justa razón  Le dieron un pescozón Comenzando el mes de enero. La mañana primorosa De aquel primero de enero Los hombres y las mujeres Se abrazaban con premura sus augurios y deseos deseábanse con finura Holgura y Buena Ventura Para el año venidero Con una frase de antaño Llegabanse hasta el jardín jóvenes, viejos, en fin... multitud de no invitados  saludando y preguntando la cuestión obligatoria con gritos y con euforia: ¿Por dónde te agarró el año? El infantil presenciaba  con desconcierto y esmero el saludo mañanero que ineludible escuchaba: A mí me agarró en el baño, o en la sala-comedor. Pues yo me acosté temprano y mi mujer se durmió. Me dicen que fulanito a su casa no llegó que estaba case la otra y la cuaima se enteró y armá de un palo de escoba por la espalda le cimbró. Le reventó la cabeza y la cara le aruñó sin hablar de la paliza que a la otra ella le dio. Dicen que en el ...

El Lápiz

Mañana lluviosa de tardío pasar sin poder al patio salir a jugar y completas todas faenas del hogar era imperativo ponerse a estudiar pues no se acostumbra bañarse en la lluvia porque es por las tardes esa actividad que la hacían los niños de la vecindad. El silencio en casa es aturdidor no había ruido alguno por alrededor ahí no se escuchaba ni un ventilador solo se escuchaba muy de vez en cuando de Singer, la máquina de pedal andando cuando nuestra Doña Fina con tela y ojal alfiler, tijera, hojilla y dedal y también el hilo (casi iba olvidar) cosía pa' la calle a fin de ayudar y la quincenita poder completar pa ‘en la bodeguita de Fermín comprar queso, leche, azúcar café y hasta pan. Cada uno se acomoda según predilección Donde mas le agrade hacer su lección Alguno en el piso, alguno el colchón A otro la mesa, el cuarto o resquicio  En fin… dondequiera le indicara el juicio. Por mi parte siempre yo fundamentoso elegí mi sitio más que presuroso. En una mesita de esas auxiliares ex...

Y llovía, Llovía.

Ayer en un conocido Mall de la ciudad fui testigo de un hecho, el cual obnubiló mi mente. Un joven caminaba con una gran y hermosa rosa natural de color rojo la cual sostenía con ambas manos mirándola fijamente. Y Llovía. Este se desplazaba tristemente distraído por el lugar, errático, solitario y taciturno. Pasó lentamente cerca de mi y de los que conmigo estaban como a quien le faltan las fuerzas para conducirse tomando asiento en un lugar cercano. Y Llovía... llovía. Mirab a la natural flor con tal tristeza y dolor tal vez en intento de extraer una respuesta mística a su dilema almático... y llovía... llovía... llovía. Observamos que hasta una lágrima se deslizaba por su pueril rostro. Y allí estábamos presenciando aquel desolador cuadro del joven con el corazón destrozado ante aquella flor que tal vez la mujer que amaba le despreció y con el cual la natura se solidarizaba... llovía. Quien sabe donde estaría ella en aquel momento... o si acaso conocería del afligir amoril que el ...

La Primera Tarea Para El Hogar

Hace pocas semanas el periodo de clases 2014-2015 de  educación inicial, básica y algunos diversificados (solo los de la educación privada de Venezuela) iniciaron sus actividades. Todos los educandos con la ya común ilusión del inicio del año escolar asisten ávidos del conocimiento por adquirir a objeto de vencer las sombras de la ignorancia y la mediocridad que sobreabunda en nuestros países del último mundo, los comunistoides del siglo 21. Luego de la jornada de regreso  al hogar todavía con la emoción en la piel revisamos los cuadernos y  hacemos la pregunta de rigor-¿Cuál tarea te pusieron hoy?- Damos una ojeada a lo que aquí designamos como el Diario Escolar, aquel cuaderno donde las maestras hacen escribir a los niños sus asignaciones para el hogar y para decir que lo revisan,  le colocan su firma de aprobación y hasta un sellito bien animado, pero no advierten los errores de ortografía que los educandos perpetran, no porque ellas no los noten, sino porqu...

Yo bebo para...

Yo bebo para... Es triste. Durante un paseo obligatorio por los alrededores de mi residencia durante una lluviosa tarde del mes de Julio, estuve frente a un grupo de tugurios malolientes de esos que infectan la ciudad. Me vi absorto en cavilaciones intrascendentes que me invitaron a retomar mis malos escritos. En estos cuchitriles cerca de mi residencia, en una calle en la que antes era hasta agradable caminar de la mano con mi hija menor, cohabitan desdichados de toda especie, color, nacionalidad y de todo lo que aquí no connoto. Una calle llena de tarantines mefíticos con nombres tanto pintorescos como variados donde solo se expende un solo producto. La cerveza. La llamada “razón social” de estos antros es muy creativa: Creaciones…, Distribuidora…, Zapatería…, Peluquería…, Comercial…, Importadora…, en fin si esto tuviese alguna pizca de certidumbre sería hasta favorable tenerles allí, pero es del conocimiento de todo el mundo el grosero fingimiento de esta realidad. En ...

No hay lugar para Cristo

NO HAY LUGAR PARA CRISTO La fiesta de todos, Navidad, llegó Y todos se aprestan para celebrar La fiesta  del niño que en Belén nació… pero para el niño no hay un lugar. Se adorna la casa, el bello arbolito. Derroche de luces, regalos, a mil; todos muy alegres, mas… ¿Dónde está el Cristo? Notad que no tiene lugar señoril. Acaso un pesebre con muñecos dentro, inerte materia, la vil falsedad. Y a eso le llaman “El Gran Nacimiento” a eso reducen la Gran Navidad. Se sirve la mesa, el todo es hartarse. Derroche de vinos, cerveza, licor; se come, se bebe hasta emborracharse… ¿Están celebrando tu fiesta Señor? Después es el baile, las bajas pasiones que al fin se alimenta de carnalidad. Música profana que ofende en sus sones al Santo que es dueño de la navidad Así celebra la fiesta divina entre los que dicen que cristianos son; mas son los que nunca ante ti se inclinan ni doblan rodillas en adoración No  han comprendido...